Quién me iba a decir, sorpresas da la vida, que acapararía la atención de lo fortuito.
No pudimos acceder el pasado miércoles 12 al museo de Julio Romero, en Córdoba, el gozo de Ana en un pozo, debido a la restauración del edificio.
Contrariado, decidí aplacar el disgusto con un buen desayuno antes de enfilar Lucano y Cardenal González camino del Alcázar, y me decidí por la cercana y popular taberna Sociedad de Plateros que sabía existe en la calle Romero Barros, adyacente de la Plaza del Potro, nada que ver con las cafeterías-puffguiris.
.
Patio de la taberna "Sociedad de Plateros" de la calle Romero Barros.
(Imagen: cordobapedia)
- Alguna vez canté aquí, Ana –confesé-.
Al alimón y al hilo de recuerdos, agotado el café, di una vuelta por la taberna entreteniéndome ante los muchos carteles y fotografías que cuelgan de sus muros. Al pronto, sorprendidísimo, exclamé un sonoro “coooooooooño” que dejó boquiabiertos a los presentes. No podía ser, no podía ser, pero allí estaba, enmarcada, a la altura de mi nariz.
Tiempo atrás hace años, paseando junto a Don Pepe por la judería y llegados a la altura de cierta taberna, señalando hacia el interior de la misma, me contó mi padre:
- Ahí dentro, junto a la barra, colgada, había una fotografía en la que aparecía mi padre siendo joven, vestido de legionario, en la que se le veía sacando en hombros a Manolete después de una gran corrida. Lástima, la perdí de vista, siempre quise sacar una copia de esa foto…
Juro que por satisfacer a Don Pepe, mi padre, durante largo tiempo intenté obtener la dichosa fotografía escudriñando añejas tabernas, escribiendo a todo tipo de prensa taurina y peñas… en balde. Cientos fueron, después, los mensajes que remití al mundo mundial taurino, vía internet, sin resultado positivo alguno. Lo mío era pura y puta cabezonería inútil.
El pasado miércoles 12, en la taberna Sociedad de Plateros de la calle Romero Barros, junto a la Plaza del Potro, el azar hizo justicia a mi encono pasado, aunque en mala hora.
- ¿Sabes quién es, Ana?
- Mmmm… un torero…
- ¿Un torero? ¡Ja, ja, ja, ja…! -me la comí a besos- ¡Claro, coño, pero no es eso! ¡Te hablo de mi abuelo! -mi dedo sobre el cristal del marco señaló la figura fotografiada- ¡Mi abuelo, el padre de mi padre, es su padre!
Conté la relatada historia a Ana.
.
Imágenes conseguidas en la Taberna "Sociedad de Plateros".
(En la fotografía se observa, incluso, el escudo de la legión en su camisa)
José Martínez, mi abuelo paterno, bastantes años después.
Don Pepe no quiere saber nada de mí desde hace años, me niega la palabra el muy capullo desde que acompañé a mi madre al juzgado dispuesto a declarar ante su separación.
- Y… ¿Qué piensas hacer ahora? ¿Cómo se lo vas a decir a tu padre?
- No sé, Ana, intentaré conseguir una buena fotografía de la que ves y se la enviaré por correo.
- Verá el matasellos de Valencia y romperá la carta sin abrirla.
- Lo sé, Ana, lo sé; la remitiré a alguno de mis hermanos en Córdoba y haré que desde allí se la hagan llegar por correo, sin remite,¡ganitas m'entran de lloràh!
Muro y lugar exacto donde hoy se encuentra la fotografía.
________________________________





Una entrañable anecdota para pensar que las cosas llegan, que si llegan, si las deseas...aunque a veces a destiempo.
ResponderEliminarLuces Ana con satisfacción.
y...¡viva Cordoba, la sultana!
Deseo que sigas bien.
Que historia más linda. Un besote para ti , para Ana. Mucha luz para los toreros que ya no están y los que se lanzan a su aventura.
ResponderEliminarqué bella y entrañable historia, las vueltas de la vida!
ResponderEliminarde tanto buscar , por fin halláste lo que una vez pérdido creías
abrazo y felicidades
es cierto, Ana es muy guapa :))
ResponderEliminarqué casualidad! parace que el tiempo ( o no sé qué fuerza extraña), se ocupa de devolvernos y restituir algo por lo que tanto hemos peleado, buscado o perseguido. Me alegro mucho de que el museo estuviera cerrado y decidierais desayunar en la sociedad de plateros, para encontrar la fotografía de tu abuelo. Creo que sí, es justo que él la tenga a pesar de todo lo que deberás organizar para hacersela llegar... cosas que pasan.
un abrazo,
jovencito enamorado.
:))
Preciosa historia. Un encuentro con el pasado que te devuelve un trocito de tiempo.
ResponderEliminarAhora comenzarás a escribir otra historia para hacérsela llegar.
Qué personalidad tiene tu Ana en las fotografías.
Un abrazo
Hola,preciosas letras van desnudando lentamente la ardua belelza de este blog, si te va la palabra elegida, la poesía, te espero en mi casa, un placer,es,
ResponderEliminarhttp://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos nómadas...
Una buena taberna para degustar sabroso jamoncito, caña de lomo o bacalao. Si señor.
ResponderEliminarEn esa foto hay algo más que un recuerdo y cuando se ha buscado con esmero, advierto la sorpresa de un dia casualmente encontrarlo.
Reciba mis saludos.
La vida está llena de casualidades que nos llevan a descubrir cosas que en otras circunstancias serían difíciles de conseguir. Esta anécdota de Manolete y quién lo llevó a hombros es cuanto menos curiosa, tanto ella como la forma de encontrarla.
ResponderEliminarAna bien guapa y con un fondo magestuoso.
Un abrazo
Te felicito por ésto con todo mi cariño.
ResponderEliminarTe felicito por todo. Te lo mereces.
Don Vito Andolina:
ResponderEliminarNo es muy aconsejable mi loca presencia entre sus mil quinientos y pico de "seguidores", ¡dios!, imagínese, todo se contagia. Un abrazo.
Don Vito: el tal para Larisa (la risa que le daría).
ResponderEliminarSigue la flecha, que las cosas suceden por algo: este invierno pasado me ardió la chimenea y desde ese día, un vecino cuyo odio enconado me perseguía, me llena de regalos...ya podía haber ardido antes, (cohone!)
¡Eh, Don Vito mola! ¡Traedlo a casa, malas personas, que no me decís nah!
ResponderEliminarLa penúltima foto es híper-preciosa. Y, encima de to, me ha removío la memoria. Os odio mucho, ¿lo sabéis? Porque me come la envidia. Porque no tengo dinero y la CAM apesta. Buah.
Si me gusta hasta la canción que has puesto de fondo, ¿qué estás haciendo conmigo?
Snif, snif.
(Acabo de entrar al blog de Don Vito. Rima 'ilusas' con 'reclusas' y 'baldía' con 'día'. A nadie antes se le ocurrió algo parecido. Voy a expresarle mi admiración y a pedirle que venga a mi vitual casa. Así que me lo respetáis, coño).
ResponderEliminar¡¡¡Y acabo de decirle esto, desde lo más hondo de mi corazón!!!
ResponderEliminar"Muy hermoso poema, tanto en su forma como en su fondo, todo tú estás sembrado de lírica, tanto en las alegrías, como en las penas o en las contemplaciones, no es de extrañar, pues, que las musas se discutan un espacio a tu vera y te soplen sus cantos en los oídos del alma porque eres poeta.
Te invito a conocer mi blog".
Ahora espero su visita.
Hasta-aquí.
Larisa:
ResponderEliminar¡Eres una hija de puta!
¡Ja, ja, ja, ja...!
Dejo éste mismo mensaje en el blog del poeta., ¡Ja, ja, ja...!
...Si no me lo borra, ja, ja, ja...
ResponderEliminar¡¡¡Y AHORA MIRA EL RESULTADO, LO QUE LOGRAN LAS BUENAS MANERAS Y LA AMISTAD!!! Acabo de recibir esto:
ResponderEliminardon vito andolina ha lasciato un nuovo commento sul tuo post "15. Oh":
Hola Larisa,regreso ligero de equipaje a tu hermosa casa, es un placer pasear por ella...quedo a tu disposición..muy agradecido, pasa buen día, besos selectivos...
Jajaj bordes que sois.
ResponderEliminarAna está feliz. Lástima que estuviese cerrado el museo.
Un buen paseillo te has marcao por esa Córdoba.
Oyess la canción es bien bonita :)
La cantas tú también??? Te tienes que echar un par de canciones con el güisqui la próxima vez. Si no no te lo perdonaré :P
Besos a los dos.
Zarza:
ResponderEliminarSerá. Lo juro.
Muy guapa, sí señor!
ResponderEliminarDivirtiéndoos en mi ausencia, capullitos de rosas de pitiminí...cohone.
ResponderEliminarY me fui allá y recibí, de sópeton una diátriba que primero se me metió en un ojo y luego entre pecho y espalda: me dió un ataque de tos y aun estoy reponiéndome.
ResponderEliminar(grosero, maleducado, que siempre te pones en evidencia)
¿Diátriba? ¿Has dicho Diátriba? ¡Jiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...,...jajajaj... ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy... ja,ja,ja,
ResponderEliminarayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy
Sí, la encontré allí, me parece que en el primer verso ( o en el segundo), inesperadamente, de sopetón, a traición...
ResponderEliminarTercer verso "diátriba ilusa".
ResponderEliminarToma!
Ja,jjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj, oigsh, por diòh, ya sé, ya sé, ja,jjjjjjjjjjjjjjj, buffffffffffffff, esta noche te enteras, María Jesús...!!!
ResponderEliminarAhora sí, me voy ya, me reclaman...
Será luego. Gracias.
Que bonita es Ana uuuuuuuuuuiiiiiiii picarones que envidia me dan.
ResponderEliminar¿Te pareces a tu abuelo? quiero saber para imaginar como eres.
Un abrazo José.
Me urge recabar la reacción de usted ante la contundente respuesta del poeta. Espero instrucciones sobre qué hacer al respecto. Porto el rifle y, lo que es peor, la palabra.
ResponderEliminarQuieeeeeeeeeeeeeeeeeeeetapará.
ResponderEliminarNuestro amigo ya ha entrado en tu blog y en el mío y no ha tenido otra alternativa, ya lo leí, ji,ji,ji...
El último ataque de risa ha tenido lugar hace escasos diez minutos en severa conversación telefónica con M.J. Paradela a costa de la diátriba ilusa que nuestro poeta menciona en el tercer verso de su poema.
Ni se t'ocurra.
¿Te parece poca la publicidad que me hace a costa de tu nombre y mi lenguaje chungo? ¡Ayyyyyyyyyy, Larisa, Larisa...!
¡Bah, venga... te invito... ¿un chicle?!
Besos, besos, besos.
Malquerida:
ResponderEliminarTengo un privado para ti. Muy pronto lo tendrás.
¿que le pasa amigo, ya está bien su gata?, a ver si vigila lo que come ¡caray!.
ResponderEliminarVolvamos a empezar.
Reciba mis saludos.
Con permiso, como me cruzaba contigo en varias casas amigas he venido a husmear y me he encontrado con esta simpatica entrada que he disfrutado.
ResponderEliminarSalud
Preciosa historia llena de sentiminto y recuerdos Muy bonitas tus letras.
ResponderEliminarque tengas una buena semana.
un abrazo desde Jaén
JAJAJAJAJAJAJA ¡ea, ya tenemos otro insigne poeta! jajajajajajajaja
ResponderEliminardos abrazos, niño ¡'tás sembrao!