Provoca la tierra yerma a la salamandra, adviene la torrontera seca y teje, solitaria, una maraña de hambre la araña.
Consume cera la vela y bebe el desierto arena, ya lo sé, dime.
Escarabajos negros, negros, barren la alborotada duna.
Un parche gordo sobre la lona oscura, llanto, amarillea la luna.
Piedra, lagarto, rizo ido y mala yerba.
Leche.
Al pimiento seco de la verde almendra bebe y sueña, ojitos y labios míos, le digo.
Leche.
Leche.
Que tuyo es, de arriba, el lago… y barcos tuyos son las estrellas.
Hambre, seda, y mareas ciegas, niño, ni caso de ellas.
Hambre, seda, y mareas ciegas, niño, ni caso de ellas.
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Cádiz, 30 de octubre de 2011
Imágenes: Rosario "La Tremendita" y María José Pérez.
Música: Enrique Morente, "Nana de Oriente". Nanas por bulerías, que ya es difícil.



Me llenas José Alfonso. Me llenas profundamente.
ResponderEliminarTu palabra. Tu canto. Tu guitarra.
Quiero perderme contigo en Córdoba.
Te perderé, Socorro. Palabra.
ResponderEliminarYa casi lo estoy.
ResponderEliminarAnonadada estoy de la erudición de tus palabras...
ResponderEliminarTe dejo por no interrumpir tan grata conversación..jejejeje¡
Un saludo.
A ver si lo he entendido (es que yo soy muy simple para mis cosas), ¡¿esta nana tan bonita y con tanto salero la has escrito tú?!
ResponderEliminarNo se pué tené má arte. Ajú.
Hasta la próxima.
Recién llego a Valencia, de viaje, Mercedes, con el tiempo justo de plasmar sensaciones en mi cuaderno. Gracias. Pasé por Córdoba (mi casa atrás), sé que por allá andas, perdóname. Déjame volver mañana, que tengo sueño de noche clara. Un beso.
ResponderEliminarUna nana con garra, con fuerza.
ResponderEliminarMe encantó.
Besos.
Qué congoja escuchando a Morente; qué angustia leerte a veces, niño. ¡¡mierda de pantalla!! dile a Ana que te de un abrazo en mi nombre, que a buen entendedor con pocas palabras le bastan
ResponderEliminar'-)
¡Que entrada tan acojonante!
ResponderEliminarFelicitaciones tío, yo no creo que vuelva, me está dando un ataque de envidia del arte que leo y escucho y puede que palme con la tez totalmente verde...jajaja
¡Que arte!
Salud
Me dejas a cuadros.
ResponderEliminarImpresionante.
Haremos lo posible por "En vivo y en directo"
Besitos, artista.
Un torbellino exquisito de palabras. Todo un vaivén; y si le sumamamos el compás de la música: ... mejor ni sigo antes de que se me tome por adulador, pero es que es bárbaro el detallismo que se le imprime a la lectura.
ResponderEliminarSaludos,
Alejo
Eso é arte y poderío.
ResponderEliminarLo demá...
Hambre y nanas para alimentar el alma y el cuerpo.
Maeztro!!!
Besos a ti y Anita.
P.S. Ya os llamo pa lo de Niza. Estoy en ello. Será pal fin de del 11 al 13.
Cuántas veces he llegado a leer tu entrada!.
ResponderEliminarQué fuerza!
Qué arte!
Qué duende!...
Impresionante.
uN BESO
arte puro
ResponderEliminarEl hambre duele.
ResponderEliminarMucho duele, José Alfonso.
Mañana vuelvo y te leo...
ResponderEliminarun abrazo
:))
"Hambre, seda, y mareas ciegas, niño, ni caso de ellas".
ResponderEliminarNada mejor que escucharlo de tu boca y pulmones para no pensar en lo negativo.
Es cierto, es muy bonito José Alfonso.
un abrazo
:)
Me ha encantado. Mucho!
ResponderEliminarLeo y escucho la música mientras sacudo las malas vibras de un amanecer solitario entre pájaros y perros chihuahuas sonando los dientes.
ResponderEliminarEsto me gusta ¿sabes?
Un abrazo fuerte Pepe.
Que puedo decir después de esta entrada, de esta canción de Enrique y Estrella Morente y de todos los comentarios que has provocado.
ResponderEliminarQue me emociono escuchando y leyendo.
Se que si digo algo me salgo de la artística foto, así es que mejor me callo y escucho.
Un abrazo
Amo cuando escribes así...eres el mejor!
ResponderEliminarUn beso.
Hola...
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