.
..
La escena, de colores invertidos, se interrumpió de súbito entre sudores. Uno tras otro, hasta el último, me era robado por la misma mano; vaso de wiski que llenaba, ella se lo bebía alegremente. Se adueñaba de mí el enfado, ligero al principio al privarme de lo mío, doloso más tarde al notar que el alcohol se adueñaba de sus ojos, mirada de sumisa gata mansa atrapada por la zarza. Agotada la botella, avivado el sudor en mí por el viento frío cuando helaba, ella, que al sueño se entregaba, me decía que lo hacía por amor; porque no me emborrachara. José A. Martínez
402

Claro, debieras agradecérselo...jajaja
ResponderEliminarSalud
Me recordaste el poema de un niño que se bebía el vino para que su padre no se emborrachara.
ResponderEliminarUn abrazo.
Al amor no hay quien lo entienda,o es el amor quien no nos entiende. En cualquier caso es tan ciego que hace tonterías.
ResponderEliminarUn saludo.
A ver... otra interpretación: ella no quiere que te adormezcas, quiere que sigas escribiendo y publicando :))
ResponderEliminarOtra botella y borrachos los dos.
ResponderEliminarPues como dice MaraaJesús... pa'qué voy a repetir
ResponderEliminarabrazo